miércoles, 26 de mayo de 2010

Tu presencia

Vale. Que esto parece que no haya pasado nunca. Pero me miras raro.

Me divierte ver tu cara de incomprensión, como si me estuvieras diciendo “¡Eh! ¿Pero yo a ti no te gustaba? ¡No me trates como siempre!”.

Pero ya te lo dije el otro día. Tú lo has querido así. Y yo lo respeto. Explícitamente me lo pediste “no quiero que esto nos afecte”. Pues así estoy actuando yo. Como si no me afectara.

Y, de hecho, siéndote sincera… tengo que decirte que me afecta menos de lo que me esperaba. Que me he acostumbrado, quizás, a tu presencia. Bueno, no. De hecho, no.

Simplemente, me he hecho a la idea de que no quieres nada conmigo. Pero si te lo repiensas, ya sabes dónde estoy.

No hay comentarios:

Publicar un comentario