miércoles, 19 de mayo de 2010

Rectifico

Ah. Pues dice Sofía que yo me comporté exactamente igual que tu, ayer. Que ella no vio nada raro ni en ti, ni en mi, vaya.

Así que te voy a dar margen. Pero no te confíes, sé que te pone nerviosa la situación. Igual que a mí. Pero yo voy dando pasitos para restablecer lo de antes. Lo único que recibo de ti, de momento, es que evitas el contacto conmigo (bueno, ayer, de repente me miraste mientras yo hablaba y metiste tus ojos dentro de los míos… ¡por poco me da un soponcio!)

Que sí, que paciencia, que ya lo sé. Pero bueno, nunca se me ha destacado esa virtud, qué vamos a hacerle. Ansiosa que es una.

Mira, igual esto de enamorarme de una mujer me va a servir para descubrir más sobre mis propias reacciones. Ahora entiendo a los hombres cuando dicen que somos complicadas. Madre de Dios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario