Qué cosas. Ahora parece que ya está. Ya me pasan a mí, estas cosas... de repente me encanta alguien y, a los dos días lo aborrezco.
Que no, que no es tu caso. Pero, vamos, hace sólo una semana estaba imaginándome cómo sería mi vida contigo (¡en mi imaginación ya habíamos tenido tres hijos!) y ahora me das cierta rabia.
Vamos a ver, que me gustas, que eso ya te lo he dicho. Pero que no me castigues por ello. Que es una cosa que no puedo evitar. Y tu rechazo sólo hace que te odie con más ganas, y que tu conquista se transforme aún más en un reto para mí.
Así que relájate. De verdad. Sólo quiero follar contigo. Que si es más de un día, mejor. Pero si sólo es un polvo... ¿nos vamos a privar de ese placer?
Piénsatelo bien, pequeña.
No hay comentarios:
Publicar un comentario