Ayer volví a volverme loca con tu olor. De repente viniste a hablar conmigo y te acercaste mucho. Y tu pelo estaba recién limpio, y tu ropa también. Y volví a recordar esa sensación, a la que creía que me había sobrepuesto.Tu olor inundó mi cerebro, me aceleró el corazón y me provocó un escalofrío. Mierda, Mónica, otra vez no. Ahora que ya me pensaba que podía mirarte como a una amiga “normal”, otra vez esto.
Y esta noche te tendré cerca otra vez. Y estarás guapísima. Y a mi se me volverán a trabar las ideas en el cerebro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario